Época de Cambio
¡Ya ha llegado el frío! Casi todos hemos sacado los abrigos del armario y ya guardamos los dedos en guantes de lana y las orejas en abullonadas bufandas. Como si de hijos se tratara, las vides viven una situación similar y se preparan para un largo invierno. El frío se hace necesario en la cultivación de uvas y en la producción del vino. Se dice que un invierno ideal para la viña tiene que ser fresco y con abundante agua… eso sí, hay que estar pendiente y tomar las medidas necesarias cuando vengan las temperaturas bajo cero. ¿Qué hay que hacer ahora en la viña?
Es la época de la poda. Las hojas rojas y amarillas se convierten en la alfombra de los campos y los sarmientos de la viña se quedan desnudos frente a los cielos grises del otoño. Esos han sido los brotes nuevos del año; aquellos que han sostenido los racimos de las uvas durante el verano. Ahora los sarmientos son una grave debilidad para la plantas. En esta temporada conviene ahorrar energías, por eso los viticultores pasarán las próximas semanas paseando por sus tierras acompañados de sus tijeras de podar.
El cambio del paisaje entre el otoño y el invierno es muy impactante. Se pasa de los viñedos de colores tierra, amarillento y rojizo que traen hermosura y nos proporcionan una sensación de paz y tranquilidad… a los días grises de diciembre cuando nos detenemos a mirar las estatuas vivas de las viñas y la nieve silenciosa cae sobre ellas tapándolas sin casi darnos cuenta.
Foto por DancingXInXTheXSky
